#3756
Raúl Puerta
Participante

Buenas tardes!
Soy Raúl Puerta, Subdirector Adjunto de Derechos LGTBI en el Ministerio de Igualdad.
He seguido vuestros debates con interés. Lo primero: muchas gracias por todos los recursos que estáis compartiendo, es verdaderamente útil conocerlos. En todo caso, creo que los recursos que ofrecen todas estas ONGs, pese a su potencial, no llegan al conjunto de usuarios/as de las plataformas digitales, y menos aún a las personas potencialmente más proclives a difundir noticias falsas.
Por eso, creo que es fundamental la implicación de los poderes públicos y de las propias plataformas digitales, por un lado, pero también de los medios de comunicación tradicionales.
En los últimos días, el debate sobre la limitación de las noticias falsas ha resurgido con fuerza en la agenda pública: en primer lugar, por los avisos que ha colgado twitter advirtiendo de la falsedad de las declaraciones de Trump tras la jornada electoral. En segundo lugar, tras la aprobación de la Orden PCM/1030/2020, de 30 de octubre, por la que se publica el Procedimiento de actuación contra la desinformación aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional. Más allá de la polémica suscitada, lo importante es que cada vez se habla más de poner freno a las noticias falsas, difundidas con la única intención de «influir en la sociedad con fines interesados y espurios», como afirma el propio Real Decreto.
¿Qué opináis? ¿Consideráis que es un buen punto de partida para abordar esta problemática, cuyos efectos son cada vez más perjudiciales para el correcto funcionamiento de nuestros sistemas democráticos?