#3808
Emma Barrasa Riaño
Participante

Muchas gracias por vuestras aportaciones y propuestas, todas muy útiles como herramientas para este grave problema al que nos enfrentamos siempre que leemos noticias, ¿qué parte de verdad tienen y que parte será falsa?
Como dice Carolina, creo que es importante el control y compromiso por parte de las empresas, redes sociales o plataformas digitales. Deben y pueden trabajar con responsabilidad ya que son este tipo de medios los que mayor facilidad ofrecen a la hora de propagar estas Fake News. Como comenta mi compañera Ángela es muy fácil crear y difundir discursos de odio desde una identidad falsa, pues las personas tienen una percepción de menor responsabilidad sobre sus propios actos. Por ello, creo que una medida de control por parte de las empresas sería el requerimiento de la identidad verificada, con nombre y apellidos.
Por otra parte, estoy de acuerdo con Javier, se tienen que tomar medidas desde los estados, medidas impositivas que obligen a las empresas a utilizar prácticas éticas que controlen las Fake News y los delitos de odio. El papel de “revisor de contenidos” en las diferentes empresas podría ser una buena idea para frenar el tema que nos acontece.
Por último, me ha gustado especialmente la propuesta de mis compañeras Ángela, Silvia y Teresa, que hablan de la necesidad de una intervención en forma de formación educativa o prevención primaria, que en definitiva tiene como objetivo concienciar a la población, informar a los jóvenes sobre las consecuencias de la divulgación de estas noticias, aprender a contrastar información y discriminar si esta es verdadera o falsa.
Es un difícil y largo proceso al que nos enfrentamos, pero todos estos recursos y la colaboración de las diferentes empresas y los poderes públicos pueden contribuir en la lucha contra las Fake News.