#3697
Javier Plaza
Moderador

Hola a todas y todos,

Este debate abierto es muy amplio y con muchos posibles enfoques, así que por ello puede ser también muy productivo. Me parece clave uno de los aspectos que menciona Francisco: las víctimas son obligadas a modificar su comportamiento social. Y añado, no sólo las víctimas, sino también todos los cooperadores necesarios para que el discurso del odio sea hegemónico en un entorno determinado. ¿Qué ocurre por ejemplo en un grupo de WhatsApp cuando un líder de opinión del grupo suelta un chiste racista o xenófobo? ¿O directamente un comentario violento hacia un colectivo migrante? Si en ese grupo hay una persona racializada, posiblemente no hablará. Y el resto del grupo tendrá que elegir entre el apoyo explícito, el silencio o el rechazo al comentario. Y aquí entre el factor de la modificación del comportamiento social. La gente tiende a seguir el camino más fácil y que le proporciona mayor reconocimiento social en un entorno de relación social en internet, y la crítica o rechazo al comentario racista va a ser habitualmente el camino más difícil de seguir. Este tipo de situaciones se multiplican en entornos de más abiertos como Facebook.