#3784
Sarah Galimant
Participante

Como estudiante del grado de psicología el tema planteado abre muchos frentes. Por un lado y teniendo en cuenta la puesta en común con mis compañeras, se señala la importancia que tiene el humor en cuanto a consecuencias se refiere, esto es, la problemática no se centra tanto en la intencionalidad del humor como en los efectos que produce.
Por otro lado, se hace mención a la teoría de la identidad social. Es muy probable que reaccionemos de manera diferente ante un humor que hace referencia a un colectivo con el que no nos sentimos identificadas que a uno que puede tocarnos de cerca, por lo que hay que considerar como punto clave el grado de afectación que va a percibir el colectivo o la comunidad al que afecta dicho humor.
Además, se habla de contexto. ¿En qué situaciones o circunstancias se comparte este tipo de contenido? En algunas ocasiones se denuncian casos que exceden ciertos límites mayormente a través de las redes sociales. Esto destaca la importancia de saber dónde te encuentras, qué compartir y con quién compartirlo, ya que no reaccionamos de la misma manera ante un mismo contenido.
Como conclusión, y aunque es un asunto que genera mucha controversia, se nos plantean varias cuestiones a las que nos es difícil plantear posibles soluciones, entre ellas: ¿dónde se sitúa el límite entre el humor y el delito? O, ¿qué medidas podríamos tomar a nivel personal para detectar este tipo de contenidos?
Una de las respuestas que se dan es promover la empatía, poniéndonos en el lugar del colectivo afectado y escuchando cómo reciben ellos este tipo de mensajes. El trabajo personal es un gran paso para poder intervenir en el freno de la divulgación de este tipo de contenido.