#3795

Hola!
Yo creo que este tema, a parte de novedoso, es controvertido por si mismo. Yo misma tuve que reflexionar durante un tiempo y leer varios artículos y opiniones para tomar una decisión al respecto. En mi opinión, esto se debe a la desinformación sobre los delitos de odio. Como nos cuenta una profesora del Grado de Psicología, unos agentes de seguridad se equivocaron a la hora de tramitar una denuncia de este origen. Por lo tanto, si ellos mismos que tienen información sobre el tema, cometen errores a la hora de decidir si es delito de odio o no, ¿lo podrían identificar otras personas que no hayan recibido ningún tipo de información al respecto? La respuesta que a mi me evoca esta pregunta es no. Estamos expuestos a diario a mensajes escritos en forma de humor en las redes sociales. Y la pregunta es, ¿dónde está el límite entre el humor y el discurso de odio? La diferencia puede establecerse en la intencionalidad de la persona que emite esos mensajes y en el contexto en el que las personas nos encontramos a la hora de leer esos mensajes, que dependerá, en su mayoría, de la cercanía que le suponga el grupo del que están «haciendo humor». La propuesta que ofrezco para la identificación del discurso de odio en las redes sociales es la opción en cada publicación de denunciar la misma con una opción específica de delito de odio y con oportunidad de explicar el mismo de manera más específica. Estas denuncias serán públicas, es decir, habrá en cada publicación una opción de vista de denuncias y de qué tipo. De esta manera, aunque la decisión estará tomada por la propia empresa de eliminar la publicación o no, el resto de personas podrá ver la opinión de otras personas y así puedan tomar decisiones teniendo en cuenta las experiencias de otras personas que pudieron acceder a ella.
Además, la concienciación de valores y respeto a la población pueden ser acciones acertadas para intentar eliminar los discursos de odio.